MOLINO DEL REY

El Molino del Rey se construyó a finales del siglo XVI bajo el nombre de Molinos de “El Salvador” y fue originalmente destinado a la fabricación de harina. El área donde se edificó era conocida entonces como las Lomas del Rey, ya que era un sitio dedicado al Emperador Carlos I de España. La unión de estos dos elementos dio origen al nombre que hoy conocemos.

Desde entonces, se edificaron otras construcciones alrededor de este sitio, pero casi todas fueron destruidas en 1847, durante los bombardeos previos a la batalla de Chapultepec durante la invasión estadounidense. El 8 de septiembre de ese año, soldados mexicanos y ciudadanos voluntarios se sacrificaron aquí en defensa de la patria.

El Molino del Rey era, en ese momento, la última barrera entre el invasor y la capital de la República, y el alto mando mexicano colocó ahí lo mejor de nuestras tropas. A pesar de heroicos actos de valor, los mexicanos perdieron la batalla. Murieron en combate cientos de soldados y los generales Antonio León, Lucas Balderas y Gregorio Gelati.

Hasta el gobierno anterior, el Molino del Rey fue sede de las oficinas del Estado Mayor Presidencial. Ahora, será un espacio cultural y, como el resto del complejo residencial, estará abierto a todo el pueblo mexicano.